“Así como las personas tenemos que adaptarnos a los desafíos de la economía digital, las políticas públicas también tienen que adecuarse a la nueva realidad y formas de trabajo que trae consigo la revolución tecnológica y la digitalización”. Con estas palabras dio por finalizada la cuarta reunión del Comité de Estrategia Digital el presidente de la CPC, Alfonso Swett.

El líder empresarial reconoció que este nuevo escenario puede generar más desigualdad si no nos preparamos para enfrentarlo. “Debemos como país romper tabúes y entender que educación, capacitación y trabajo son parte del desafío de todos. No abordar la situación de esa manera es una irresponsabilidad. Tenemos un código laboral machista, urbano y desigual. Tenemos que adaptarnos con generosidad y sin ideologías”, aseguró.

Swett fue el responsable de presidir la sesión -cuyo tópico fue analizar los desafíos que enfrenta el mercado laboral en la economía digital-, junto a la presidenta de la CUT, Bárbara Figueroa. El encargado de moderar el encuentro fue el economista Sergio Urzúa, investigador de Clapes UC.

Bárbara Figueroa agradeció la invitación a construir soluciones donde el país completo se vea beneficiado. “El gran reto no es cómo disponemos al Estado para estos cambios, sino cómo logramos que los grandes olvidados -las mujeres, los trabajadores informales, los más desvalidos- sean parte de este mundo. Estamos dispuestos a participar de la conversación”, aseguró la dirigente.

El director general de transformación para América Latina de Microsoft, Luiz Marcelo Marrey -quien se unió al grupo vía teleconferencia-, destacó que esta transformación en los modelos de negocios ha sido muy acelerada. Ejemplificó con el caso de Airbnb, que sin tener ningún activo ha ocasionado una disrupción sin precedentes en la industria hotelera.

“Desaparecen algunos negocios y nacen otros. Los con menor valor agregado son los más vulnerables. La tecnología es transversal a todos los empleos y el 50% de ellos requiere un imput tecnológico. Un médico, el profesor es un tecnólogo, y no hay vuelta atrás”, explicó Marrey.

A juicio del ejecutivo de Microsoft, son tres los elementos clave para enfrentar el nuevo escenario. El primero, preparar la fuerza laboral -readaptar las habilidades-, para evitar la pérdida de empleo. Segundo, a largo plazo, transformar la educación para formar profesionales que se van a desempeñar en trabajos que aún no se han inventado. Por último, el Estado y los empresarios deben ser capaces de empoderar a la gente para que desarrollen sus capacidades y tomen el control de sus destinos.

Competencia global y movilidad

Otro de los participantes fue el director de LinkedIn para Sudamérica, Ramiro Luz. El experto resaltó que actualmente la competencia por puestos laborales es a nivel global y, en consecuencia, la movilidad de talento es enorme.

“Antes competíamos con nuestros pares y vecinos. Hoy estamos viendo que para un mismo cargo postula gente de cualquier lugar del planeta. Las personas tienen acceso a una cantidad de información nunca antes vista y una visibilidad de oferta y demanda gigante”, detalló Ramiro Luz.

Sergio Urzúa, de Clapes UC, preguntó a los expertos cuáles son las habilidades críticas que se requieren a nivel profesional y la respuesta no se hizo esperar: creatividad, comunicación, colaboración, pensamiento crítico, pensamiento computacional y ser capaces de tomar riesgos y atreverse. “La combinación de todos estos factores trae dos consecuencias: desarrollo económico y mayor empleo”, sintetizó Marrey.

Sin embargo, Ramiro Luz, de LinkedIn, advirtió que cada cinco años las habilidades profesionales deben actualizarse, “porque de lo contrario vas quedando obsoleto. La automatización ya es una realidad y ha reemplazado trabajos operativos. Lo que viene ahora es su irrupción en las labores administrativas”.

Por último, el fundador y director ejecutivo de Hispanic Heritage Foundation, Antonio Tijerino, se unió al grupo desde la sede de la ONG que lidera en Washington DC. A su cargo tiene la misión de ofrecer oportunidades para la comunidad latina residente en Estados Unidos. A su juicio, la desigualdad en el acceso a la tecnología es determinante para desempeñarse adecuadamente en términos laborales.

“Se requieren trabajadores que manejen el lenguaje de la tecnología, con habilidades de codificación, análisis de datos y ciberseguridad. La comunidad latina está en desventaja en este país porque no tienen acceso a internet en sus casas y eso les impide cualquier forma de comunicación e información. Hay mucho por hacer en esta materia”, concluyó Tijerino.

La jornada se realizó en las oficinas de Cisco Chile y también estuvieron presentes Ricardo Ariztía, presidente de la SNA; Manuel Melero, presidente de la Cámara Nacional de Comercio; Jorge Mas, past president de la Cámara Chilena de la Construcción; Ricardo Matte, gerente general de la ABIF; Leonardo Hernández, de Clapes UC; Gabriel Calgano, gerente general Cisco Chile, y Matías González, presidente de MeetLatAm.

Artículo de Constanza Capdevila de la Cerda

Fuente:  El Mercurio

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