En el marco de las calificaciones por los servicios mínimos en caso de huelga en el sector bancario, el Banco Central advirtió que no existe evidencia sobre la capacidad de las plataformas web para absorber la demanda de los usurarios de crédito en caso de una paralización de actividades.

“Aún cuando las plataformas web pudieran absorber parte de las demandas de servicio de los clientes, no es evidente que los usuarios de crédito puedan disponer de esos recursos por esta vía”, recalcó el ente rector, en el oficio requerido por la Superintendencia de Bancos (Sbif), en el marco de la calificación de servicios mínimos del Banco Ripley.

El instituto emisor, además, agregó que “lo anterior es especialmente válido para determinados segmentos de la población, como las Pymes o clientes que ya estén autorizados o aprobados para operar en una entidad bancaria en particular, los que difícilmente tendrán sustitutos o alternativas suficientes, al menos en un corto plazo”.

El argumento del BC fue ratificado posteriormente en otro oficio emanado al regulador bancario, esta vez por el caso de Banco de Chile.

“En relación con la eventual existencia de mecanismos alternativos de atención a clientes, se reitera lo señalado en la opinión técnica anterior (…) No resulta fehacientemente establecido, ni se cuenta con un precedente cierto al respecto, en cuanto a que los usuarios de crédito dispondrán de esos recursos por esta vía”, señaló el Central.
13 áreas críticas

En los documentos enviados a la Sbif, la entidad encabezada por Mario Marcel, destaca que “la interrupción de la operación de un banco, sea originada por una huelga o otras razones, puede tener efectos importantes para las personas, la estabilidad del banco en cuestión, otros agentes del sistema financiero, y sobre todo la estabilidad financiera en general”.

En este sentido, el informe identifica cuatro funciones relevantes que, a su juicio, deberían considerarse como servicios mínimos: tesorería, interacción con sistemas de pago, servicios informáticos y de continuidad operacional, y áreas comerciales de captación y otorgamiento de créditos.

Dichas funciones agrupan a 13 áreas de trabajo: gestión de liquidez; monitoreo de fuentes de ingreso; pago de obligaciones; liquidación de pagos; servicios de caja; canje de cheques; asistencia cámara de compensación; custodia de valores; back oficce; seguridad informática; soporte de plataforma web; captación de fondos, efectivo o títulos; y otorgamiento de crédito.

“La interpretación sobre la criticidad de estas actividades es consistente con la focalización de las principales regulaciones bancarias, las cuales precisamente buscan un estricto control y cumplimiento de la gestión de estas actividades. En este sentido, toda actividad bancaria en la cual la suspensión de su funcionamiento genere o pueda generar un incumplimiento normativo, corresponde a una función crítica de un banco y por tanto debería contar con servicios mínimos”, señaló el BC en su informe.

Estas recomendaciones, según señaló el ente emisor, serían servicios mínimos de funcionamiento “en cuanto serían estrictamente necesarios para garantizar la prestación de servicios de utilidad pública o la atención de necesidades básicas de la población”.

Cabe destacar que la calificación tanto de Banco Ripley y Banco de Chile se encuentran en la justicia.

Artículo de Carolina León

Fuente:  La Tercera

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *

X
0
    0
    Carro de Compras
    No tienes comprasAgregar servicios