Boletin informativo Transtecnia: Tributatio, Financiero - Contable y Laboral
         
Bitácora Financiera - Contable
         
   

23.01.2014
Ley 20.720
Como parte del equipo y en nombre de todos y cada uno de los que trabajamos en esta nueva normativa, estamos muy contentos con el enorme avance legislativo que representa la "Ley de insolvencia y reemprendimiento, publicada el 9 de enero en el Diario Oficial y que tuvo un apoyo transversal en el Congreso. Se trata de una ley que está en línea con las tendencias modernas del derecho concursal, y que, a la vez, se hace cargo de nuestra realidad nacional. De este modo, se salda una deuda histórica en materia de emprendimiento y reemprendimiento.


La anterior Ley de Quiebras ha constituido una enorme carga para aquellos deudores que, por motivos diversos, han visto truncados sus sueños e iniciativas económicas. Lejos de ayudarlos a superar sus problemas, los ha estigmatizado hasta el punto de pretender su destierro del quehacer económico. Una normativa con esa orientación por supuesto los ha desincentivado a dar un cierre ordenado a sus negocios. Asimismo, daba origen a un procedimiento poco alentador para los acreedores, ya que no velaba por el derecho a la tutela de sus créditos y, por el contrario, limitaba sus posibilidades reales de recuperar pronta y eficazmente sus acreencias. Evidencia de ello es el bajo nivel de recuperación y la notoria demora de los procedimientos. En resumen, una quiebra constituía un fuerte golpe a la salud de nuestra economía.

La nueva ley, que entrará en vigencia en octubre del presente año, cambia estos paradigmas. Respecto a las empresas: permitirá reorganizar efectivamente aquellas que son viables y liquidar rápidamente aquellas que no lo son; respecto a las personas naturales: renegociar sus obligaciones con sus acreedores a través de un procedimiento voluntario y gratuito ante la nueva Superintendencia de Insolvencia y Reemprendimiento.

Todo ello, con miras a conceder herramientas eficientes para permitir que los deudores puedan nuevamente ser sujetos de crédito, facilitando su reemprendimiento, y, a la vez, generar incentivos para que los acreedores puedan recuperar una mayor parte de sus créditos, disminuyendo el riesgo al que se exponen ante supuestos de insolvencia.

Artículo de Josefina Montenegro. Superintendenta de Quiebras.
Fuente: Diario Estrategia Online

   
         
         
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