Boletin informativo Transtecnia: Tributatio, Financiero - Contable y Laboral
         
Bitácora Financiera - Contable
         
   

18.10.2012
La rehabilitación del emprendedor
Se eliminan, en consecuencia, la figura del sobreseimiento y la incertidumbre y dilación que naturalmente conlleva.


Artículo de Josefina Montenegro, superintendente de Quiebras
Fuente: Diario Estrategia Online

El estigma al que queda expuesto un deudor en quiebra es una de las principales trabas para iniciar nuevos emprendimientos. La negativa al crédito, la falta de proveedores y el registro de sus morosidades, entre otros, son realidades que el deudor difícilmente puede superar. Si a lo anterior le sumamos las numerosas inhabilidades que distintas leyes establecen para los fallidos, la rehabilitación parece imposible. 

El Título XIV del Libro IV del Código de Comercio establece un procedimiento asimilado a las normas del juicio sumario para lograr la rehabilitación del fallido, pero ha tenido escasa aplicación práctica.

La tendencia comparada y la lógica indican que las aristas accesorias al concurso propiamente tal debieran tramitarse y resolverse por cuerda separada, sin perjuicio de la responsabilidad civil que le pudiere caber al deudor. Por lo mismo, las inhabilidades en cuanto sanciones accesorias civiles debieran terminarse conjuntamente con el procedimiento concursal respectivo.

El proyecto de Ley de Reorganización y Liquidación de Empresas y Personas, cuyo objetivo es reemplazar a la actual Ley de Quiebras, establece, en cambio, una fecha cierta de término del procedimiento concursal de liquidación. De acuerdo al proyecto, una vez publicada la resolución que aprueba la cuenta final de administración del liquidador, el tribunal, de oficio, a petición de parte o de la Superintendencia, dictará una resolución declarando su término, recuperando así el deudor la libre administración de sus bienes y entendiéndose extinguidos todos los saldos insolutos de las obligaciones contraídas por él con anterioridad. Así, el deudor se entenderá rehabilitado para todos los efectos legales, salvo que la misma resolución disponga lo contrario.

Se eliminan, en consecuencia, la figura del sobreseimiento y la incertidumbre y dilación que naturalmente conlleva, estableciéndose un procedimiento concursal de liquidación con fecha de término que garantiza al deudor una rehabilitación real y la posibilidad de reemprender.

Artículo de Josefina Montenegro, superintendente de Quiebras
Fuente: Diario Estrategia Online

   
         
         
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