Boletin informativo Transtecnia: Tributatio, Financiero - Contable y Laboral
         
Bitácora Financiera - Contable
         
   

15.11.2012
Visión de los técnicos se contrapone con la de gremios y algunas compañías: Contadores mantienen calendario para que las pymes cambien sus estados financieros en 2013
No hay convencimiento de que una postergación de plazo vaya a suplir la actual falta de capital humano. Algunos apuestan a que ello sólo ocurrirá cuando la fuerza de los hechos obligue a estas empresas a adoptar las IFRS.


Artículo de Sandra Radic.
Fuente: Emol.com

Los contadores están pendientes de lo que sucede en cada reunión de la Comisión de Principios y Normas de Contabilidad de la orden gremial. Dicho comité es el organismo encargado de decidir si se sigue con la idea de aplicar las Normas Internacionales de Información Financiera para las pequeñas y medianas empresas (IFRS para pymes, por sus siglas en inglés) a contar de enero de 2013. Y todo indica que así será.

Esto implica que, en teoría, más de 797 mil empresas deberían contabilizar estados financieros, resultados y variación patrimonial, usando los criterios que están aplicando las sociedades reguladas por la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS), aunque de manera bastante más simplificada.

El presidente del Colegio de Contadores de Chile, Raúl Muñoz, dice que no hay marcha atrás en la decisión de la entidad de alinearse con los postulados del International Accounting Standard Board (IASB). "El Colegio tiene sus fechas e insistirá en cumplirlas", asegura tajante.

No obstante, las presiones han sido grandes por postergar los plazos, sobre todo del mundo académico y gremios empresariales, que ven con preocupación la falta de capital humano para llevar a cabo este proceso. Entre las empresas de asesoría contable se reconoce que, en general, las pymes están consultando sobre el costo de la conversión, pero no hay grandes avances en la transformación de sus registros.

No se sabe a ciencia cierta cuántas empresas deberán realizar la conversión. Pero sí se sabe que luego de que la SVS forzara a las sociedades reguladas a adoptar las normas internacionales a contar de 2009, al menos hay unas tres mil empresas bajo estándares IFRS full actualmente, que incluyen a 500 grandes empresas y sus filiales y compañías relacionadas, estima Elmo Moreno, director académico del diplomado de IFRS Pymes de la Universidad de Chile. Según él, en Chile habría cerca de ocho mil grandes empresas, 12 mil medianas, 120 mil pequeñas y 660 mil calificadas como microempresas. Todas ellas deberían ajustar sus balances financieros a los criterios internacionales.


Relación con los bancos
Sin embargo, la gran mayoría de este universo nunca ha llevado contabilidad financiera, por lo que las que tendrían que estar verdaderamente preocupadas son las que se relacionan con los bancos. Entre los contadores hay consenso de que las entidades financieras serán las principales impulsoras del nuevo sistema. "Si alguien quiere acceder a crédito, tendrá que presentar sus estados financieros bajo norma IFRS, porque así lo exigirá la banca", afirma Gastón Villarroel, socio de JMA Auditores.

En parte, esto se debe a que las IFRS registran de mejor manera el estado financiero de las compañías y las obliga, entre otros puntos, a actualizar a valor justo los activos que tienen en su patrimonio. Por ejemplo, los terrenos podrían valorizarse a valor de mercado y no de compra. Estos cambios no afectan la declaración de impuestos, pues el balance tributario no se modifica.

Para muchos expertos, la adopción de las nuevas normas por parte de las empresas que ya tienen balances no implica una gran complejidad. Sí pasa por un costo adicional, pues tendrán que capacitar a los contadores o contratar servicios de asesoría, dependiendo del tamaño y complejidad de la operación.

Según el presidente del Colegio de Contadores, la capacitación de un contador debería costar alrededor de $500 mil como mínimo en el Instituto de Investigación y Desarrollo Profesional (Indep), que depende de la entidad gremial.

Moreno plantea que modernizar a las pymes tiene un costo no menor y que debería contar con apoyo del Gobierno, porque con esta transformación se gana en imagen y confiabilidad internacional. Por eso, le parece incomprensible que hasta ahora no haya ninguna línea de financiamiento por parte del Estado para apoyar e impulsar las nuevas normas. Una visión que es corroborada por Muñoz, quien señala que "algunas ayudas estatales deberían incrementarse profundamente, como el llamado capital semilla".

Hay consenso en que el gran cuello de botella es la falta de capacitación por parte de los contadores. Habría no menos de 30 mil contadores en el país y por las aulas de la Universidad de Chile han pasado cerca de 3.500 profesionales con más de 120 horas de capacitación en IFRS desde 2003 a la fecha. Este número representaría entre 30% y 40% del universo total capacitado, dicen en esta casa de estudios.

Entre los 11 integrantes de la Comisión de Principios y Normas de Contabilidad del Colegio no hay convencimiento de que una postergación de plazo vaya a incentivar la actualización de los contadores. Algunos apuestan a que ello sólo ocurrirá cuando la fuerza de los hechos obligue a las empresas a adoptar las nuevas normas, por lo que se estima que el cambio será traumático los primeros años.


BENEFICIO
Las IFRS registran de mejor manera el estado financiero de las compañías y las obliga, entre otros puntos, a actualizar a valor justo los activos que tienen en su patrimonio.


"Si alguien quiere acceder a crédito, tendrá que presentar sus estados financieros bajo norma IFRS, porque así lo exigirá la banca".
GASTÓN VILLARROEL
SOCIO DE JMA AUDITORES


"El Colegio tiene sus fechas e insistirá en cumplirlas".
RAÚL MUÑOZ
PRESIDENTE DEL COLEGIO DE CONTADORES DE CHILE

La historia de las IFRS en Chile
La Superintendencia de Valores y Seguros (SVS) ha llevado la batuta en la adopción de las normas IFRS para las empresas de oferta pública. A inicios de la década pasada, había una verdadera "guerra fría" entre Europa y Estados Unidos. Los europeos luchaban por imponer las IFRS, y los estadounidenses por las US GAP. Moreno indica que en la actualidad hay más de cien países que siguen el patrón europeo.

En Chile, el puntapié inicial lo dio un proyecto financiado por el BID en 2004 de US$ 1,5 millones que recibió el Colegio de Contadores, con el fin de impulsar las normas IFRS, entidad que actuó coordinadamente con la SVS. Este organismo estipuló que las empresas tenían cuatro años para adoptar las nuevas normas a partir de 2009 y programó el ingreso escalonado, causando así el menor ruido posible.

De acuerdo con encuestas realizadas a las propias empresas reguladas por la SVS, éstas estimaron que el costo de conversión fue de alrededor de US$ 400 mil por empresa, esto es, unos US$ 200 millones totales. ¿Cuánto puso el Estado? Nada, contesta Moreno.

Paralelamente, Contraloría decidió a inicios de 2010 que los 222 servicios del Estado deberían adoptar las Normas Internacionales de Contabilidad para el Sector Público (NICSP) a partir del año 2015. En tanto, el Colegio de Contadores indicó en el mes de septiembre de ese año que las pymes tendrían que hacer lo propio a contar de enero de 2013.

Artículo de Sandra Radic.
Fuente: Emol.com

   
         
         
powered by Transtecnia