22.01.2010 ¿Reformas tributarias?
Desde ya hay que diferenciar lo que son ajustes administrativos y aquellos que requieren ley
Franco Brzovic
¿Es posible descartar desde ya una iniciativa presidencial encaminada a una profunda reforma tributaria? La respuesta debería ser positiva, en la medida que se cumplan las promesas electorales de Sebastián Piñera, hoy presidente electo. No olvidemos que ofreció solamente algunos ajustes, entre ellos en los activos fijos, como la depreciación acelerada, mantención de la tasa del Impuesto de Timbres en 0,6%, alivio de la carga del impuesto de Primera Categoría a las Pymes aumentando el umbral de ventas, y otras menores. En algún momento también se comprometió a revisar el mal llamado royalty a la minería.
Si no hay una reforma y la eficiencia del gasto es un tema vital para cumplir sus otras promesas, (mal que mal el 80% del mismo se financia con tributos), cabe preguntarse si hay otras materias tributarias que deba abordar durante su gobierno.
Obviamente no tengo la información oficial ni extraoficial para dar una respuesta, pero sí alguna opinión sobre determinadas materias.
Desde ya hay que diferenciar lo que son ajustes administrativos y aquellos que requieren ley. Para los primeros, es necesario continuar y profundizar el trabajo de la recopilación y unificación de jurisprudencia administrativa, con lo cual aproxima una certeza jurídica al contribuyente, y homologa criterios de fiscalización. Es necesario además avanzar aún más en el sistema "inteligente" de fiscalización, pero también en su eficiencia, pues reducir los tiempos en estas actuaciones, genera un menor costo para el Fisco y el contribuyente. Tarea importante es el trabajo de la autoridad fiscalizadora tributaria en regiones, pues aún persisten diferencias con la Región Metropolitana. La solución al comercio callejero es un asunto que también la autoridad tributaria tiene mucho que aportar. En definitiva el objetivo final es más eficiencia y resguardo contra la competencia desleal.
En cuanto a reformas legales, hay algunas que requieren estudio y pronta solución. Las utilidades históricas no repartidas de las empresas, que se calculan en más de un PIB, pueden ser objeto de "limpieza" en forma paulatina con una tasa especial de salida. Definir actividades prioritarias de desarrollo económico social, puede llevar al ejercicio de analizar los resultados de cada incentivo o franquicia tributaria, y sustituir las ineficientes por otras, sin efecto final en la recaudación.
Tal como aseveré en mi columna anterior, también es necesaria una cirugía especial a ley sobre incentivos a la investigación y desarrollo, el que deberá acompañarse con un estudio a fondo del porqué hay sólo siete contratos operando. ¿No será que se olvidaron de las PYMES y de la asociatividad?
En cuanto a las medidas propuestas en la campaña, el alivio de los impuestos a la renta de las PYMES a través de aumentar el monto de ventas para mantenerse en el sistema 14 bis, esto es pago cuando se retira, es interesante en la medida que ese límite sea lo suficientemente alto para cumplir su objetivo y no constituirse en meros tipos instrumentales. En otras palabras, en la medida que haya utilidades suficientes para satisfacer las necesidades de los socios y sus familias, el resto será capital de trabajo sin costo tributario. Una medida para resolver tributariamente esa propuesta es elevar sustancialmente el umbral del límite de ventas.
Creo que hay otras sugerencias, quién sabe más audaces, que intentaré abordarlas más adelante.