19.01.2010 Dictamen que formaliza trabajo de temporeros genera división en los gremios del agro
A partir de diciembre, empresas especializadas pueden proveer de trabajadores al sector y así terminar con la figura del enganchador. Aunque el cambio es visto con buenos ojos, la SNA no quedó conforme con la fórmula que se decidió usar
Prácticamente un año estuvieron negociando y discutiendo los principales gremios agrícolas del país -SNA, Fedefruta y Asoex-, las agrupaciones de trabajadores y el Gobierno.
La necesidad de incluir mejoras laborales en el sector terminó con la firma de un acuerdo en el que los ministerios de Agricultura y Trabajo se comprometieron a hacer los cambios necesarios para mejorar las condiciones de los trabajadores del agro.
En diciembre, y cuando ya había comenzado la temporada, se le permitió a las Empresas de Servicios Temporales (EST) entrar al negocio del agro que anualmente emplea a unas 500 mil personas de forma temporal.
De esta forma, los temporeros podrán acceder a capacitación, seguros, previsión y contrato. Pero, además, a tener opciones de trabajo en otras épocas del año ya que estarían laborando para empresas multinacionales como Adecco, Randstad y Manpower que proveen de trabajadores a todo tipo de empresas pero siempre de forma esporádica.
Sin embargo, la firma del dictamen que finalmente incluía al agro en el marco de la ley de subcontratación se demoró en llegar y sus términos generaron diferencias entre los principales actores.
División en el agro
El cambio más importante, y que valoran desde varios sectores, es el fin de la informalidad y la posibilidad de optar a mejores condiciones. "Antes de este dictamen el responsable de la situación laboral del trabajador era éste y el empleador, pues tenía que responder ante la informalidad. Ahora podremos terminar con ese problema", dice Rodrigo Echeverría, presidente de Fedefruta.
Pero pese a que la normativa evita la figura de los "enganchadores" (que son aquellas personas que proveen de temporeros informalmente), los términos no dejaron satisfechos a todos los sectores. "Dada la presión ejercida, salió un dictamen de la DT que es absolutamente inaplicable y que no corresponde a lo que nosotros aprobamos. Además establece que las EST, en cada caso y con cada contrato, deben tener una autorización de la Dirección del Trabajo", explica Luis Mayol, presidente de la SNA, quien espera reunirse esta semana con la ministra del Trabajo, Claudia Serrano, para darle a conocer sus reparos frente a la materialización del acuerdo logrado en la mesa tripartita.
Lo que más preocupa a Mayol es que tal como están las cosas, pocas EST querrán entrar a proveer de trabajadores al sector. "No sabemos hasta dónde es conveniente meternos al negocio porque tenemos un riesgo importante", explica Rudolf Lobel, director general de Randstad, quien asegura que el dictamen, de todas formas, es un paso importante.
Sin embargo, en Fedefruta y Asoex creen que ha habido un problema de interpretación de parte de la sociedad presidida por Luis Mayol. "Inicialmente la empresa contratista tiene que estar inscrita en la DT y debe cumplir con todos los requerimientos, pero esto es sólo una vez. Es efectivo que la autoridad puede desautorizar el funcionamiento de una empresa, pero en el caso que se preste para abuso", agrega Rodrigo Echeverría, de Fedefruta.
En la misma línea, Ronald Bown, presidente de Asoex, explica que "cualquier empresa podrá contratar una EST, bajo las causales y plazos que contempla la ley. Las empresas que ofrezcan sus servicios deben estar calificadas por la DT, a fin de que los empresarios agrícolas puedan actuar de forma más confiable y con el respaldo de la autoridad".
Además, Marcelo Albornoz, ex director del Trabajo y asesor de la mesa frutícola, asegura que los contratos entre los privados no requieren de una autorización previa. "Si la DT hubiera puesto un requisito de autorización o de visto bueno previo, estaría cometiendo una ilegalidad", explica.
Nuevo Mercado
Según cuentan empresas de servicios temporales, para los empleadores contratar el servicio encarecerá sus costos de contratación en un 10% o 20%. "No es obligatorio contratar este servicio, pero será una señal de buena práctica. Para las empresas el mayor beneficio es poder relacionarse con un proveedor estable y con rapidez en la puesta a disposición de trabajadores", explica Thibault Vautier, gerente general de Adecco.
Sin embargo, lo más probable es que recién para la temporada 2010-2011 pueda comenzar a utilizarse esta modalidad porque las empresas agrícolas ya tienen la mano de obra contratada para esta cosecha.
Y aunque en el agro dicen que esto no será de la noche a la mañana, creen que el hecho de que la autoridad exija ciertos estándares, hará que en el tiempo se posicionen empresas grandes y serias que finalmente le den seriedad al trabajo agrícola.
500 mil empleos es lo que mueve la industria del agro en el período estival por el levantamiento de cosecha.
$170 mil es el sueldo líquido promedio que recibe mensualmente un temporero.
Habrá más sindicatos
Según Rodrigo Muñoz, secretario ejecutivo de la mesa frutícola, uno de los beneficios que traerá este dictamen es que los trabajadores podrán formar sindicatos en las empresas de servicios transitorios (EST). Explica que actualmente hay muchas limitantes para organizarse motivados, por ejemplo, por la estacionalidad y el hecho de que las negociaciones colectivas se deben hacer antes de entrar a trabajar. Además, cree que este dictamen es un punto de partida para otros avances en materia laboral. "Por ejemplo, centrar la información laboral de todos los predios de las empresas agrícolas. Empresarios y trabajadores propusieron centralizar esta documentación, y hay un proyecto de ley en la materia", agrega.