22.02.2010 Cómo funciona la reposición gradual del impuesto al crédito
El gravamen se incluye en los gastos operacionales que paga el cliente al solicitar el préstamo en las entidades financieras
Paloma Díaz Abásolo
Durante todo 2009 se suspendió transitoriamente el impuesto de timbres y estampillas, también conocido como impuesto al crédito, como una medida temporal para paliar la crisis económica, con lo que hasta el 31 de diciembre la tasa será de 0%.
A contar del 1 de enero, sin embargo, el impuesto se repone en forma gradual, lo que se traduce en un encarecimiento de las operaciones de crédito y en un alza del refinanciamiento de éstos en el caso de las empresas grandes. Las pymes y las personas naturales, en tanto, no tendrán que pagarlo para repactar créditos, por una disposición legal que lo eliminó a contar del año 2006.
El porcentaje del impuesto de timbres y estampillas varía de acuerdo con el plazo en el que se fija un crédito. Desde julio de 2010, cuando terminen los beneficios temporales, la tasa será de 1,2% para los préstamos con plazo igual o superior a un año, aplicándose sobre el monto total de dinero, mientras que en los créditos para períodos más bajos será 0,1% mensual.
Pero entre el 1 de enero y el 30 de junio de 2010 la tasa será más baja: para los créditos a menos de un año será de 0,05%, mientras que en los de un año o más será de 0,6%.
El gravamen se incluye en los gastos operacionales que paga el cliente al solicitar el préstamo en las entidades financieras.