22.02.2010 "Es posible entregar un reajuste salarial más significativo"
Para el personero de gobierno, Mauricio Jélvez, este año presentará mejores condiciones para negociar el sueldo mínimo. Asimismo, dijo que para conseguir el millón de empleos prometidos por Sebastián Piñera se requiere de un rol más activo del Estado, aunque admitió que será difícil, pues la derecha "no comparte estos principios"
El economista y candidato a doctor en la Escuela Superior de Administración y Dirección de Empresas (Esade) en Barcelona, España, Mauricio Jélvez (DC), ocupa hace dos años el cargo de subsecretario del Trabajo y en este tiempo se ha empapado de los problemas laborales existentes en el país.
Por lo mismo, es categórico al decir que los desafíos más importantes para la próxima administración encabezada por Sebastián Piñera serán los temas de negociación colectiva y la calidad de los puestos de trabajo que se creen para cumplir con el millón de empleos prometidos.
Asimismo, destacó que el mejor panorama económico entrega las condiciones para aumentar el salario mínimo, tal como lo está pidiendo la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), que ya avisó que pedirán un reajuste de 12%.
-La CUT solicitó un incremento del salario mínimo. Con las actuales condiciones económicas, el nuevo gobierno ¿puede acceder a esas peticiones?
-Sin duda que en un cuadro de expansión de la economía es bastante más atendible la demanda de los trabajadores de reajustar favorablemente el ingreso mínimo, puesto que en un contexto de crisis económica, el ajuste lo hacen todos los sectores, pero en uno de expansión es posible hacer un esfuerzo más significativo.
-¿Por qué no se envió el proyecto de relaciones laborales que incluía la negociación colectiva?
-Desgraciadamente, la crisis económica desvió en cierto sentido lo que era originalmente la agenda legislativa del año 2009, porque lo que pedía el país era que nos concentráramos en la coyuntura económica. Pero a todas luces Chile necesita una legislación nueva de sindicalización y negociación colectiva para que facilite el crecimiento de los sindicatos.
-¿Se alcanzará a enviar en lo que queda de mandato de la Presidenta?
-Si no lo alcanzamos a hacer en este gobierno, corresponderá al próximo evaluarlo en todos sus méritos, puesto que sirve para la profundización democrática del país. Pero es una convicción de la Concertación y probablemente deben existir dirigentes de derecha que tienen una sensibilidad en esta materia y quizás se pueda viabilizar un proyecto de estas características.
-¿Cree que la derecha le teme a la negociación colectiva?
-Ellos pueden tener temor, pero es infundado, porque en los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) -de la cual Chile es miembro- la cobertura de la negociación colectiva sobre la fuerza del trabajo es del 60%, en cambio, en el país es de 7%. No cabe duda de que en procesos de negociación colectiva, donde hay equilibrio de fuerzas al interior de las empresas, hacen una contribución a la equidad en su conjunto.
EL MILLÓN DE EMPLEOS
-¿Cómo evalúa la promesa del Presidente electo de crear un millón de empleos?
-Es un propósito quizás voluntarista, porque no existe correlación positiva entre crecimiento económico y cantidad de empleo. Al ver estadísticas uno se da cuenta de que con crecimiento del 9% se pueden crear 150 mil empleos, pero con un 4% pueden ser 180.000 al año. En segundo lugar, el tema no es de cantidad, sino también de calidad. Cumplir ese propósito va a suponer un rol activo del Estado en la economía y a mí me parece que la derecha no comparte ese principio, por lo que me parece difícil que se pueda crear un millón de empleos en un período presidencial.
-¿Se incorporará la flexibilidad laboral?
-A lo mejor hay aspectos de legislación, que de ser corregidas introducen una variable de adaptabilidad, lo que puede impulsar la creación de empleos, pero hay que velar por que esos incentivos no terminen afectando la calidad de empleo.
-¿Se pueden esperar más movilizaciones?
-Si los trabajadores con la Concertación fueron activos en la defensa de sus derechos, no me cabe ninguna duda de que en un gobierno de derecha seguirá existiendo y se podría potenciar, pero es mejor ver cómo se da la realidad.
-¿Qué espera del gabinete que nombró Sebastián Piñera?
-La excelencia de un gabinete no se acredita necesariamente a través de un grado académico. Eso es algo que se prueba en la práctica, pues se refiere a una condición humana. Se debe tener empatía con las necesidades de los más vulnerables y en un cargo ministerial la excelencia es una tarea política que no consiste sólo en hacerlo bien, sino que en hacer el bien.
ROL EN CRISIS
El subsecretario del Trabajo, Mauricio Jélvez, considera que durante la crisis económica tanto su cartera como el gobierno en general jugaron un papel clave, lo que se evidenció con el aumento de cobertura de los programas de empleo, pasando en enero del 2009 de 18.000 cupos a 42.000 en diciembre.
"Ésta fue una respuesta concreta frente al escenario financiero que vivíamos y se suma a todo el esfuerzo que el gobierno hizo en el ámbito de inversión pública", señaló.
Por lo anterior, aseguró que el gobierno de la Presidenta Bachelet fue "muy exitoso en el manejo de la recesión mundial y nosotros jugamos un rol protagónico en esta tarea".
En otra área, Jélvez indicó que uno de los instrumentos que dejará su administración es el Sistema de Información Laboral (SIL), que "enriquece y democratiza la información sobre el mercado del trabajo en Chile.
Asimismo, se desarrollaron las escuelas sindicales, donde se hizo un diplomado, por las mejores universidades del país, a unos 800 dirigentes".
DESEMPLEO JUVENIL
Uno de los aspectos más complicados para el gobierno ha sido el alto desempleo juvenil existente, lo que se enfrentó mediante la ejecución de un subsidio estatal que empezó en julio pasado.
"Ha sido una experiencia absolutamente exitosa, y este beneficio tenía en enero una cobertura del orden de 170.000 beneficiarios, lo que habla de que es una herramienta importante", dijo.
El subsecretario indicó que "es un instrumento de política pública que apunta a un problema central de nuestro mercado del trabajo".
Al ser consultado por las razones que ocasionan que siga alto, pese al apoyo que se brinda, Jélvez afirmó que "siempre se comporta en una relación de hasta tres veces en comparación con el desempleo promedio de la economía. La explicación es que los jóvenes ingresan al mundo laboral con menos experiencia. Por lo tanto, la tarea se debe orientar en el ámbito de la educación y de la capacitación".
AFP ESTATAL
Uno de los proyectos de los que todavía hay esperanzas de que se envíe al Congreso es el de AFP estatal, cuyo ingreso se esperaba a fines del 2008, pero se fue retardando por la coyuntura económica.
Sin embargo, el subsecretario sostiene que "lo primero que hay que decir es que el gobierno de la Presidenta Bachelet culmina el 11 de marzo, por lo tanto, las nuevas condiciones en las que se encuentra la economía en el país y el éxito que ha tenido la implementación de la reforma previsional, crean una condición distinta para discutir respecto de la pertinencia de enviar la iniciativa".
A su vez, sostuvo que uno de los principales beneficios de una AFP pública es que permite que se "reequilibre el funcionamiento de los fondos de pensiones en Chile dando garantías, como el rol que cumple el BancoEstado en el sistema financiero".
Al consultarle si se debiera enviar la iniciativa al Parlamento, Jélvez reiteró que "Chile necesita una AFP pública y el gobierno de la Presidenta termina el 11 de marzo".