11.02.2010 Las interrogantes que traen los nuevos Tribunales Tributarios y Aduaneros
Ahora se verá si los cálculos y estimaciones de dotaciones, inversión y demanda se ajustaron a la realidad
Mauricio Zelada, Abogado de Serrano, Weinstein & Vermehren
Con la entrada en vigencia de la reforma a la justicia tributaria y aduanera, que comenzara en las primeras cuatro regiones del norte y terminará en Valparaíso y Santiago el 2013, son muchas las expectativas y desafíos que tenemos como industria y como país.
Los servicios de Aduanas e Impuestos Internos están preocupados de hacer un buen papel frente al hecho de que ahora sus actuaciones se someterán al juicio de un tribunal especializado e independiente que las revisará en un proceso de doble instancia, en el que ellos son sólo una parte más.
Para el gobierno también hay exigencias, pues éste debe implementar esta reforma en el tiempo y con el estándar que se requiere y con los recursos necesarios. Ahora se verá si los cálculos y estimaciones de dotaciones, inversión y demanda se ajustaron a la realidad.
El Poder Judicial también enfrenta grandes desafíos. Las cortes deberán incorporar a un relator especializado en temas tributarios y aduaneros e incluso algunas deberán constituir una sala especializada para revisar estos temas. Además, los ministros deberán capacitarce adecuadamente, pues ahora tendrán que resolver casos tributarios y aduaneros complejos, pronunciándose sobre los aspectos de fondo y no sólo de forma.
Los tribunales de la primera instancia deberán dar respuesta a temas nuevos, pero también a algunos cuya respuesta se aguarda por años. Por ejemplo, ¿cuál será el plazo para reclamar, en aquellos casos en que éstos ya comenzaron a correr? ¿60 o 90 días? ¿qué plazo le asiste a Aduanas para formular cargos por dierencia de derechos?, ¿Con qué amplitud y celo ejercerán la competencia que les ha dado la ley para la protección de derechos vulnerados?.
Más allá de lo literal de los textos legales, las respuestas a éstas y otra multiplicidad de interrogantes que nacen junto a esta gran reforma, comenzarán a moldear el tipo y calidad de justicia tributaria y aduanera que tendrá Chile.