08.02.2010 Participación laboral de chilenas está bajo el promedio de la región
Según cepal, el país sólo supera a honduras y cuba
Un escenario poco auspicioso para la participación laboral femenina detectó la Cepal en Chile. En su último anuario estadístico para América Latina, el organismo reveló que la presencia de mujeres en el mercado del trabajo nacional alcanza apenas el 43,4% de la población económicamente activa, ubicándose en el lugar 18 de un total de 20 países, superando solamente a Honduras y Cuba.
Asimismo, nuestro país se ubica 9,4 puntos porcentuales por debajo del promedio de la región, que llega a un 52,8%.
A nivel general, los dos naciones con mayor presencia de mujeres trabajando son Bolivia, Perú y Haití, con porcentajes sobre el 60%, seguidos de cerca por Brasil, Colombia y Argentina con cifras sobre el 50%.
Uno de los puntos que más llama la atención es que muchos de los países que tienen una tasa de participación femenina mayor, tienen ingresos per cápita inferiores al chileno -que llega a
US$ 10.084,4- como los casos de Perú (US$ 4.471,3) y Colombia (US$ 5.390,0).
De acuerdo al estudio de la Cepal, este escenario no cambiaría radicalmente en los próximos años. Tanto es así, que de mantenerse las actuales condiciones para la incorporación femenina al mercado del trabajo, hacia 2050 la tasa de participación de mujeres en el mercado laboral de nuestro país llegaría a 59,7%, mientras que el promedio de la región se ubicaría en 66%.
Los cambios necesarios
Según Sonia Montaño, directora de la División de Asuntos de Género de la Cepal, la participación laboral femenina enfrenta obstáculos estructurales, ya que si bien tienen un nivel educacional más alto que el resto de la región, no están saliendo a trabajar.
Esto, dice Montaño, puede explicarse por dos factores.
Primero, porque "en la medida que las transferencias de ayuda del Estado apoyan a las familias, las mujeres regresan al hogar porque el trabajo femenino es concebido como una ayuda al ingreso general en caso de necesidad". En segundo lugar, Montaño explica que la población femenina realiza sus estudios en ámbitos poco competitivos, vinculados al área social y que no dificultan el cuidado de los hijos. A diferencia de los hombres que estudian profesiones "que requieren mucha movilidad lejos de casa", asegura.
Un punto no menor tiene que ver con quién asume el cuidado de los hijos. La experta afirma que en la medida que existen poíticas públicas como la de salas cuna promovida por la administración Bachelet, "será posible ver mayor movilidad laboral" en las mujeres.
Junto con ello advierte sobre el riesgo de la ampliación del post natal a 6 meses. "Lo óptimo es que se comparta el permiso parental entre padre y madre para el cuidado de los recién nacidos. Así se evitaría que las mujeres sean consideradas poco rentables por sus empleadores", sostiene la experta