15.02.2010 Felipe Larraín: "Si queremos crear un millón de empleos, tenemos que tomar medidas directas al mercado laboral"
El futuro ministro de Hacienda dice que cualquier acción en este campo se hará respetando los derechos de los trabajadores y estima que el salario mínimo debería tener un reajuste positivo este año
Felipe Larraín Bascuñán (52 años, casado, cinco hijos) comenzó esta semana a empacar los libros que tiene en su pequeña oficina del campus San Joaquín de la Universidad Católica, para llevárselos en marzo a las amplias dependencias que tendrá en el piso 12 de Teatinos 120, en su calidad de ministro de Hacienda del gobierno de Sebastián Piñera.
Tras la nominación, el miércoles en la tarde estuvo tres horas reunido con el ministro Andrés Velasco para afinar los detalles del traspaso. Por ahora, una de sus prioridades es definir los asesores que lo acompañarán. Serán unos 10, dice, y aunque promete que habrá "novedades interesantes", por ahora guarda reserva. Lo que sí adelanta en la siguiente entrevista es su visión sobre uno de los primeros temas que deberá resolver como ministro: el impuesto a las bencinas, que, tal como lo estipula la ley que lo rebajó por dos años, debiera volver a subir a partir del 25 de marzo próximo (se estima que su impacto será de un alza en torno a los $ 50 por litro). Larraín dice que no hay una decisión tomada, pero que los estudios que ha visto inclinan la balanza a favor de que el impuesto a las bencinas es efectivamente más alto.
Su prioridad es recuperar la capacidad de crecimiento y generar un millón de empleos. Y en el mediano plazo, ha planteado que el 2018 el nivel de ingreso sea similar al que hoy tiene Portugal.¿Qué espera que lo diferencie de los ministros de la Concertación, que también plantearon esa meta?
Una cosa es compartirlo y otra es que efectivamente podamos cumplir con estas metas. Si somos capaces de crecer al 6%, de crear el millón de empleos, ahí es donde se va a ver. Esto no es algo que se construya en un día, sino en ocho años. Uno puede plantearse una meta. La diferencia que ha planteado el gobierno de Sebastián Piñera es que efectivamente seamos capaces de cumplirla.
¿Cómo toman las críticas de que este es un gabinete de gerentes y no de ministros?
Este es un gabinete diverso, que tiene, por ejemplo, más participación de mujeres que cualquier otro gabinete excepto el primero de la Presidenta Bachelet. Ahora, efectivamente este es un gabinete menos político, pero es un gabinete de excelencia y me siento orgulloso de ser parte de él. Siempre en este tipo de cosas hay un trade-off. No se puede tener todo al mismo tiempo.
En un contexto donde se ha reforzado al Ministerio de Economía, ¿quién va ser el jefe del equipo económico?
El jefe del equipo económico ha sido tradicionalmente el ministro de Hacienda y va a seguir siendo así. Acá lo que estamos tratando de hacer es reforzar el Ministerio de Economía y vamos a trabajar en completa armonía con Juan Andrés Fontaine, como equipo.
¿No le incomoda hablar de una dupla económica?
Para nada, aquí hay un equipo económico, no hay una sola persona. He trabajado en equipo durante toda mi vida.
Sebastián Edwards dijo que el responsable del crecimiento iba a ser Fontaine, porque es el Ministerio de Economía donde están las mayores cosas por hacer. ¿Comparte esa visión?
No. Hay cosas muy importantes que hacer en todas partes. En Hacienda hay temas claves de reforma del Estado; en Economía, Trabajo, Energía, Agricultura y Obras Públicas, por ejemplo, hay temas cruciales. Es el conjunto de ministerios económicos con apoyo del equipo político y bajo el liderazgo del Presidente Piñera.
¿Ha pensado en algunas medidas ya?
Por supuesto. El primer compromiso es el bono de marzo y ya tenemos una redacción preliminar del proyecto. También hemos planteado dar un estímulo a la inversión a través de la depreciación acelerada y del 14 bis, que está dirigido a la vena de las pymes. Vamos a extender el subsidio a la contratación de la mano de obra y queremos hacerlo operar efectivamente. Hemos planteado tener un bono de capacitación directamente orientado a los grupos más vulnerables.
Una de las definiciones que deben tomar es el futuro del impuesto a las gasolinas, que sube en marzo por ley.
Estamos estudiando el tema, pero podemos adelantar que hay un informe, que encargó el Ministerio de Hacienda y hecho por una entidad independiente y respetable, que es el BID, que ha determinado cuál sería el impuesto óptimo. Lo que indica ese estudio es que, por razones de congestión y contaminación, el impuesto debería volver a lo que había antes, tal como está contemplado. No hemos tomado una definición final, pero éste es un elemento importante para nuestro análisis y estamos orientados en esa dirección.
Significaría que el precio a público subiría y eso es una medida impopular...
Esto es algo que recibimos así. La situación actual es con un alza de impuesto que está aprobada por el Congreso durante el actual gobierno. Estamos analizando este estudio que indica que, desde el punto de vista de la racionalidad económica, lo que corresponda es que suba. El ideal es que las medidas óptimas sean populares, pero si en algún caso, por razones de interés del país, hay que tomar una medida impopular, bueno, eso es parte del liderazgo y si el Presidente decide hacerlo, lo haremos.
SALARIO MINIMO AL ALZA
¿Cuál va a ser la prioridad en materia laboral?
Si nosotros queremos crear un millón de empleos en los próximos cinco años, incluido éste, 200 mil empleos por año, que es el doble de los que ha creado este gobierno, además del crecimiento tenemos que tomar medidas directas al mercado laboral. Una es el subsidio a la contratación de mano de obra. ¿Segunda medida? Queremos potenciar el teletrabajo y, por último, tenemos el bono de capacitación para mejorar el capital humano de los trabajadores. Vamos a hacer esto con respeto irrestricto a los derechos de los trabajadores.
¿Y la flexibilización de las indemnizaciones por años de servicio, recomendada por la Ocde, no está entre las prioridades?
Son cosas que vamos a conversar. Lo que estoy planteando es lo que está definido.
Cuando lo presentaron como ministro dijo que éste va ser un gobierno pro sindical. ¿Qué significa?
En la campaña algunos de nuestros adversarios plantearon la afiliación obligatoria. No estamos de acuerdo con eso. Lo que queremos es hacer más atractiva la participación en sindicatos extendiendo las materias que están sujetas a negociación colectiva, reduciendo los quórums de número mínimo de trabajadores para participar en ella. Vamos a sentarnos a conversar con los líderes sindicales y otros grupos.
Uno de los temas que deberá ver pronto es el salario mínimo. Como economista, ¿tiene una definición?
No, pero pienso que vamos a tener un reajuste positivo. Vamos a tratar de hacerlo de una forma que considere opiniones distintas y que podamos incorporar criterios técnicos.
IMPUESTOS A LOS MALES
¿Cómo compatibilizarán la estrechez fiscal de este año con las promesas hechas?
Tenemos la posibilidad de algunas reasignaciones y también creemos que vamos a mejorar en forma significativa la eficiencia en el uso de recursos públicos y el control de la evasión. Todo eso, en conjunto, nos debería dar recursos. Ahora, estamos conscientes de que hay importantes limitaciones en el primer año por el escaso margen de maniobra que da el presupuesto 2010.
Para las personas, ¿no habrá ningún alivio tributario? Por ejemplo, la tasa marginal que se ha dicho que es muy alta, o el IVA.
Nos gustaría hacer muchas cosas, pero hay que priorizar. El Presidente electo planteó que en caso de que los recursos no fueran suficientes para cumplir con el programa, se podría pensar en una reforma tributaria que implique aumento de la carga, pero protegiendo a las personas y a las pymes.
Si no tocan ni personas ni pymes, ¿por dónde sería?
Hemos pensado en impuestos a los males: externalidades, polución, congestión, y también en otros mecanismos, como limitar beneficios tributarios que no se justifiquen.